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Cadernos de Saúde Pública

ISSN 1678-4464

36 nº.10

Rio de Janeiro, Outubro 2020


ARTIGO

Exigências laborais e consumo de álcool: o papel do grupo de trabalho

Marjory Güilgüiruca, Marcela Quiñones, Claudia Zúñiga

http://dx.doi.org/10.1590/0102-311X00128419


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RESUMO
Exigências laborais e consumo de álcool: o papel do grupo de trabalho

Estresse Ocupacional; Consumo de Bebidas Alcoólicas; Identificação Social; Normas Sociais


 

Introducción

El consumo de alcohol es considerado uno de los principales factores de riesgo para la salud pública 1. En efecto, es responsable de 33 millones de muertes anuales en el mundo 1, es factor causal en más de 200 enfermedades y trastornos y es reconocido por incidir en la discapacidad y muerte de personas en edad productiva 2.

Asimismo, el consumo de alcohol es un importante problema para las organizaciones, por sus efectos en el ausentismo 3,4, los accidentes del trabajo 5, la productividad y las pérdidas económicas 6, entre otras consecuencias.

La relación entre los factores organizacionales y el consumo de alcohol en trabajadores ha sido bastante atendida por la literatura, no obstante, la evidencia aún es inconsistente 7. Por ejemplo, existen numerosos estudios que plantean que elevadas demandas laborales y bajo control en el trabajo 8,9,10, altos niveles de esfuerzo, combinados con bajas retribuciones 11,12,13,14, así como bajas exigencias laborales y baja capacidad para tomar decisiones 15,16,17, se relacionan con el consumo de alcohol en trabajadores, no obstante, también hay hallazgos que sostienen que esta asociación es casi inexistente 18,19,20.

Considerando la naturaleza mixta de la evidencia, la presente investigación plantea que una mayor comprensión del problema podría contemplar aspectos menos atendidos por la literatura como son: el sentido de pertenencia del grupo de trabajo y sus normas de consumo. De este modo, basándonos en el modelo Demandas-Recursos Laborales (DRL) 21,22 y la Teoría de la Identidad Social (TIS) 23,24, planteamos que el consumo de alcohol podría estar explicado por la exposición de los trabajadores a altas demandas laborales y a la combinación entre una elevada identificación con el grupo de trabajo y las normas de consumo de alcohol de este grupo.

Cabe señalar que hasta la fecha no se conocen investigaciones que analicen el efecto conjunto de estos tres predictores en el consumo de alcohol de trabajadores, no obstante, la literatura ofrece diversa evidencia que apunta en esta dirección. Por ejemplo, se ha descubierto que el binomio altas demandas laborales y alta identificación con el trabajo 25, así como altas demandas laborales y normas de alto consumo de alcohol de los compañeros 26, incrementó el consumo de alcohol de los trabajadores.

Asimismo, en contextos universitarios se descubrió que la alta identificación con líderes estudiantiles con normas de bajo consumo de alcohol amortiguó el consumo de esta sustancia en estudiantes 27,28,29, y que una elevada identificación con estudiantes con normas de alto consumo de alcohol acentuó su ingesta 30,31,32. De este modo, los hallazgos descritos nos permiten inferir que podría encontrarse un efecto similar en el contexto laboral.

De acuerdo al modelo DRL 21,22, el bienestar del trabajador depende de dos aspectos: las demandas y los recursos laborales. Las demandas laborales son aspectos psicológicos, físicos, sociales u organizacionales del trabajo que implican costos emocionales, cognitivos o físicos para el trabajador 21,22, como el burnout, la depresión 33,34, la ansiedad en el trabajo, la fatiga mental y la insatisfacción laboral 35.

Por otra parte, los recursos laborales son aspectos psicológicos, físicos, sociales u organizacionales que gatillan procesos motivacionales, así como protegen de las consecuencias negativas de las demandas 22. En efecto, las demandas y los recursos laborales, al interactuar entre sí, atenúan el impacto negativo de las demandas del trabajo, así como amplifican el efecto de estas en el bienestar del trabajador 22.

Un factor que podría actuar como un recurso del trabajador es la identidad social. Según la TIS 23,24, la identidad social es la parte del auto-concepto derivada de la conciencia de pertenencia a una o más categorías sociales 23,24. Este proceso reviste complejidad, porque solo aquellos grupos, que tienen una mayor significación psicológica para el individuo, podrán ejercer influencia en su conducta por intermedio de las normas sociales 36,37,38 en este caso de consumo de alcohol o no.

En este sentido, existen estudios que muestran que elevados niveles de identificación grupal se relacionan con una mayor aceptación y cumplimiento de las normas del grupo 39,40, entendidas como las reglas de comportamientos que son socialmente aceptadas por el propio grupo 41.

El presente estudio aborda la norma descriptiva, entendida como lo que la mayoría de las personas de un grupo hace 42. Esta norma ha acumulado importante evidencia por su impacto en el comportamiento humano 43,44, y su principal atributo es que es mucho menos susceptible a las repercusiones sociales que la norma prescriptiva 45, que alude a reglas de conducta moralmente aprobadas y/o reprobadas por el grupo 42.

En el ámbito laboral, la identificación con el grupo de trabajo es una forma específica de identidad social que supone la pertenencia a un grupo de trabajo particular 46,47. La importancia de este factor se debe a diversos motivos, por ejemplo, a que los procesos de identificación social son más fuertes en grupos más pequeños que en grupos más amplios 48, se ha asociado a indicadores positivos de bienestar 49,50,51,52 y ha demostrado ser un efectivo reductor de las demandas laborales 53. No obstante lo anterior, la literatura advierte que la pertenencia a ciertos grupos también puede asociarse a indicadores perjudiciales de salud, a través del capital social negativo 54, lo que podría deberse a la internalización voluntaria de normas de salud contraproducentes 55.

Considerando los antecedentes descritos planteamos las siguientes hipótesis: (H1) la alta identificación con un grupo de trabajo con normas de bajo consumo de alcohol amortiguará la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol de los trabajadores; (H2) la alta identificación con un grupo de trabajo con normas de alto consumo de alcohol amplificará la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol de los trabajadores; (H3) la baja identificación con un grupo de trabajo no intervendrá en la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol de los trabajadores, independiente de sus normas hacia el consumo de alcohol.

El modelo teórico se presenta en la Figura 1.

 

 

Figura 1 Modelo conceptual del efecto de moderación moderada de la identificación con el grupo de trabajo y la norma de consumo de alcohol, en la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol de los trabajadores.

 

Método

Diseño y procedimiento

El estudio se realizó en una empresa chilena de telecomunicaciones con presencia nacional. La ejecución del estudio se realizó en coordinación con la Unidad de Calidad de Vida de la empresa.

El diseño fue transversal, no experimental, selectivo de encuesta 56. La recolección de los datos se realizó a través de una encuesta online. Se extendió una invitación general a los trabajadores y quienes aceptaron participar firmaron un consentimiento informado, el cual explicaba el objetivo del estudio, los procedimientos y el manejo confidencial de los datos. La devolución de resultados fue dirigida a la Unidad de Calidad de Vida y a los propios participantes que señalaron su interés en conocerlos.

Participantes

Se invitó a participar a 4.048 trabajadores, de los cuales 1.361 respondieron el cuestionario, lo que implica una tasa de respuesta de 33,6%. De los cuestionarios contestados 218 no fueron considerados, por poseer respuestas incompletas en alguno de los instrumentos, generando una muestra final de 1.143 personas. Un 64,6% de los participantes eran hombres (734) y 35,8% eran mujeres (409). La edad promedio fue de 43 años (DT = 9.0) y fluctuaron entre 18 años y 65 años. El 69,7% culminó estudios universitarios y/o técnicos, el 11,4% desarrolló estudios de postgrado y el 18,9% presentó estudios técnicos y universitarios incompletos. El promedio de antigüedad laboral fue de 11,8 años (DT = 7,0) y la jornada de trabajo predominante fue la diurna (60,6%).

Para determinar el nivel de consumo de alcohol de la muestra, se utilizó la clasificación para población chilena del Alcohol Use Disorders Identification Test (AUDIT) 57. En base a estos criterios, se encontró que la mayoría de los participantes no reportaron problemas con el consumo, presentando solo un 5,9% consumo riesgoso, y un 3,6% consumo perjudicial o dependencia. Entre los hombres el 4,4% presentó consumo riesgoso y el 2,9% presentó consumo perjudicial o dependencia y entre las mujeres el 1,6% presentó consumo riesgoso y el 0,7% presentó consumo perjudicial o dependencia.

En cuanto al nivel de educación según tipo de consumo, es posible señalar que de los trabajadores con consumo riesgoso, el 0,8% tiene educación técnica y universitaria incompleta, el 4,1% posee educación técnica o universitaria completa y el 1% posee estudios de posgrado. Y de los trabajadores con consumo perjudicial y dependencia el 0,4% tiene educación técnica y universitaria incompleta, 2.4% posee educación técnica y universitaria completa y 0,7% posgrado.

Instrumentos

Demandas laborales extrínsecas

Se utilizó la escala de esfuerzo extrínseco del cuestionario Desequilibrio Esfuerzo-Recompensa de Siegrist et al. 58. Esta escala evalúa en seis ítems las demandas u obligaciones que son impuestas a los trabajadores, en forma de número de tareas, ritmo de trabajo e interrupciones. Para muestras de trabajadores de oficina se recomienda considerar solo cinco ítems, suprimiendo la afirmación “Mi trabajo es físicamente exigente” por ser poco pertinente. La escala fue traducida al español por las autoras 59, quienes poseen experiencia en traducción y en adaptación de instrumentos psicométricos. Ejemplos de ítems son: “Normalmente tengo que trabajar contra el tiempo” y “En el último tiempo mi trabajo se ha vuelto cada vez más exigente”. Las alternativas de respuesta fueron muy en desacuerdo, en desacuerdo, de acuerdo y muy de acuerdo.

Demandas laborales emocionales

Se utilizaron cuatro preguntas del Cuestionario SUSESO-ISTAS 21 - versión chilena, validada a población chilena por Alvarado et al. 60. Las preguntas evalúan carga emocional, entendida como agobio o desgaste, y exigencia de ocultar opiniones y emociones en el trabajo. En la escala original los ítems se plantean en forma de preguntas, por lo que fueron transformadas en afirmaciones por las autoras 59 para homologar el formato con el resto de los instrumentos aplicados. Ejemplos de ítems son: “En general mi trabajo me produce desgaste emocional” y “A veces tengo que guardarme mis opiniones en el trabajo”. Las alternativas de respuesta fueron muy en desacuerdo, en desacuerdo, de acuerdo y muy de acuerdo.

Consumo de alcohol

Se utilizó el AUDIT, en su versión validada en Chile por Alvarado et al. 57. Esta medida evalúa el consumo problemático de alcohol por medio de diez preguntas. Ejemplos de estas preguntas son: “¿Qué tan seguido toma usted alguna bebida alcohólica?” “¿Qué tan seguido, en los últimos 12 meses, usted no pudo parar de beber una vez que había empezado?”. Las alternativas de respuesta siguen una lógica de escala Likert (0 a 4 puntos), que evalúan cantidad y frecuencia de eventos relacionados con el consumo de alcohol.

Identificación con el grupo de trabajo

Se utilizó la medida de ítem único propuesta por Postmes et al. 61. El ítem original “I identify with [ingroup]” fue traducido y adaptado por las autoras 59 como “Me identifico con los miembros de mi grupo de trabajo” y las alternativas de respuesta fueron cinco (totalmente en desacuerdo, desacuerdo, ni de acuerdo ni en desacuerdo, de acuerdo y totalmente de acuerdo).

Norma descriptiva

Se utilizó la escala de Rimal & Real 62, que mide la percepción individual de la cantidad de consumo de alcohol del grupo. La escala posee cuatro ítems que fueron traducidos y adaptados por las autoras quienes poseen experiencia en traducción y adaptación de instrumentos psicométricos 59. Ejemplos de los ítems son: “Cuando un típico miembro de su grupo de trabajo va a un bar ¿cuántos tragos cree que consume?” y “Cuando un típico miembro de su grupo de trabajo va a una fiesta ¿cuántos tragos cree que consume?”. Las preguntas tuvieron seis alternativas de respuestas que van desde “0” hasta “9 y más tragos”.

Variables de control

Se decidió controlar las siguientes variables: sexo (mujer; hombre); edad (42 años y menos; 43 años y más) y depresión, (con y sin diagnóstico de depresión el último año) por ser predictoras reconocidas del consumo de alcohol 63,64.

Estrategia de análisis

Análisis factorial confirmatorio

Con el objetivo de revisar la validez de las medidas utilizadas se realizó un análisis factorial confirmatorio (AFC), utilizando el software estadístico Mplus versión 7.0 (https://www.statmodel.com/). Se utilizó el Método Mínimos Cuadrados no Ponderados Robusto (ULSMV), estimador recomendado para variables ordinales, distribuciones no normales y basado en la matriz de correlaciones policóricas 65. Se evaluó el modelo considerando cuatro factores (demandas laborales; identificación con el grupo de trabajo, norma descriptiva del consumo de alcohol del grupo de trabajo y consumo de alcohol del trabajador). Para evaluar el ajuste del modelo se consideraron valores de χ2 no significativo, índice de ajuste absoluto RMSEA entre < 0,05 y 0,08 e índices de ajuste incremental CFI, TLI, > 0,95 65. Posteriormente, se evaluó la consistencia interna de las escalas, por medio del coeficiente alpha ordinal para variables categóricas, siendo 0,70 un valor de alpha óptimo 66.

Análisis de moderación moderada

Este procedimiento examina el efecto de dos moderadores Z y W en la relación entre una variable independiente X y una variable dependiente Y 67. Cuando los dos moderadores (identificación con el grupo de trabajo y norma de consumo de alcohol de este grupo) debilitan la relación entre X e Y se denomina efecto de amortiguación y cuando ambos moderadores intensifican esta relación se denomina efecto de amplificación.

Para testear esta interacción se utilizó la macro PROCESS (http://www.processmacro.org/) para SPSS versión 18 (https://www.ibm.com/). Se seleccionó la técnica pick a point que divide las variables moderadoras en dos categorías (eg. alta y baja identificación con el grupo de trabajo; y altas y bajas normas de consumo de alcohol del grupo de trabajo (equivalente a norma favorable y desfavorable hacia el consumo de alcohol). El análisis de los procesos condicionales permite detectar en qué niveles de las variables moderadoras ocurren las interacciones planteadas. Para corroborar la existencia de moderación moderada, se utilizarán dos criterios: el valor de p de la interacción entre las demandas laborales, la identificación con el grupo de trabajo y la norma del grupo sobre el consumo de alcohol y los intervalos de confianza de las interacciones según la técnica de bootstraping.

Resultados

De acuerdo con los resultados del análisis factorial confirmatorio, el modelo propuesto de cuatro factores obtuvo un ajuste adecuado (χ2 = 458,068(225); RMSEA = 0,030; CFI = 0,95; TLI = 0,94). Del mismo modo, todos los ítems presentaron adecuadas cargas factoriales en sus respectivos factores ≥ 0,55 (p = 0,00). Como puede observarse en la Tabla 1, las escalas presentaron confiabilidades elevadas, con valores alpha ordinales superiores a 0,90. Estos resultados corroboran las adecuadas propiedades psicométricas de las escalas utilizadas, así como la idoneidad de la estructura teórica planteada.

Por otra parte, la matriz de correlaciones policóricas Tabla 1 muestra que todas las variables se relacionan de forma significativa. Las demandas laborales y las normas de consumo del grupo de trabajo se asocian de forma positiva y significativa con el consumo de alcohol de los empleados, mientras que la identificación con el grupo de trabajo se relaciona negativa y significativamente con el consumo de alcohol de los trabajadores.

 

 

Tab.: 1
Tabla 1 Estadísticos descriptivos, matriz de correlaciones y coeficientes de confiabilidad (N = 1.143).

 

Análisis de moderación moderada

El modelo testeado muestra que la asociación entre las demandas laborales (extrínsecas y emocionales) y el consumo de alcohol de los trabajadores, está moderada por la identificación con el grupo de trabajo (alta y baja identificación) y las normas de consumo de alcohol por parte del grupo F (13,1129) = 13,26; p < 0,01; R2 = 0,27.

La parte intermedia de la Tabla 2, muestra dos efectos de interacción que explican significativamente el consumo de alcohol de los trabajadores. El primero corresponde al efecto de moderación moderada, representado por la interacción significativa entre las demandas laborales, la identificación con el grupo de trabajo y la norma descriptiva de consumo de alcohol del grupo de trabajo, como variables predictoras del consumo de alcohol (B = 0,03; t = 2,15; p = 0,03; IC95%: 0,002; 0,049). El segundo, muestra el efecto de moderación simple entre la identificación con el grupo de trabajo y la norma descriptiva de consumo de alcohol como predictoras del consumo de alcohol de los trabajadores (B = 0,09; t = 2,12; p = 0,03; IC95%: 0,007; 0,183).

 

 

Tab.: 2
Tabla 2 Efectos simples y de interacción de las demandas laborales en el consumo de alcohol, considerando la identificación con el grupo de trabajo y la norma de consumo (N = 1.143).

 

En la Tabla 3 se muestran los efectos condicionales que ejercen las demandas laborales para explicar el consumo de alcohol de los trabajadores, en base a los niveles de la identificación con el grupo de trabajo y los niveles de las normas de consumo de alcohol del grupo de trabajo. En primer lugar, se observa que la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol es amortiguada cuando existe una alta identificación con el grupo de trabajo y este grupo presenta una norma desfavorable del consumo de alcohol (B = -0,080; t = -2,01; p = 0,04; IC95%: -0,1600; -0,0024), aportando evidencia a favor de la hipótesis 1. En segundo lugar, la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol se ve amplificada cuando existe una alta identificación con el grupo de trabajo y este presenta normas favorables al consumo de alcohol (B = 0,170; t = 2,36; p = 0,01; IC95%: 0,0300; 0.322), dando apoyo a la hipótesis 2.

 

 

Tab.: 3
Tabla 3 Efectos condicionales de las demandas laborales en el consumo de alcohol para valores específicos de identidad con el grupo de trabajo en condiciones de normas favorables y desfavorables de consumo de alcohol del grupo de trabajo.

 

Finalmente, y de acuerdo con lo propuesto en la hipótesis 3, la baja identificación con el grupo de trabajo no desempeñó un efecto moderador en la relación entre demandas laborales y consumo de alcohol, en ninguna de las dos condiciones: norma de consumo desfavorable (B = -0,017; t = -0,51; p = 0,60) y favorable (B = 0,000; t = -0,00; p = 0,99).

La Figura 2 muestra la representación gráfica de las interacciones planteadas por el estudio. En la parte superior se observa el efecto de amplificación, representado por la alta identificación con el grupo de trabajo y la norma favorable de consumo de alcohol, que incrementan la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol del trabajador. En la parte inferior de la figura, se observa el efecto de amortiguación, que muestra que la alta identificación con el grupo de trabajo y sus normas desfavorables de consumo de alcohol disminuyen la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol del trabajador.

 

 

Figura 2 Efecto de moderación moderada de la identificación con el grupo de trabajo y la norma de consumo de alcohol del grupo de trabajo en la relación entre demandas laborales y consumo de alcohol del trabajador.

 

Discusión

Este estudio tuvo como objetivo determinar si la identificación con el grupo de trabajo, en conjunto con las normas de consumo de alcohol del mismo grupo, moderan la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol de los trabajadores.

Los resultados de esta investigación permiten confirmar este objetivo, a través de las tres hipótesis propuestas. En primer lugar, se confirmó la hipótesis de amortiguación, es decir, aquellos empleados que se identificaron fuertemente con grupos de trabajo con normas sociales contrarias al consumo de alcohol, presentaron una menor ingesta de alcohol, como efecto de las demandas laborales.

En segundo lugar, se confirmó la hipótesis de amplificación, esto es, trabajadores altamente identificados con grupos de trabajo con normas favorables al consumo de alcohol, presentaron un mayor consumo de esta sustancia como efecto de las demandas laborales.

Desde la tradición de la identidad social estos resultados se explicarían por la internalización de la norma social 23,24,37,38, ya que cuando el individuo se autocategoriza como miembro de un grupo es muy probable que internalice como propios los valores y creencias del grupo y oriente su comportamiento en función de esas creencias.

El efecto de amortiguación observado indica que la alta identificación con grupos de trabajo que poseen normas más saludables puede ser un recurso que actúa como factor protector para la salud, haciendo a los individuos menos susceptibles a los efectos negativos del trabajo. Estos resultados están en línea con los planteamientos del modelo DRL, donde los recursos laborales actúan como reductores de los efectos nocivos de las altas demandas del trabajo 21,22. En efecto, la identificación con este tipo de grupo de trabajo redundaría en beneficios, tanto personales como organizacionales, ya que por un lado contribuye a la salud del trabajador y por otro, permite sostener las demandas del trabajo sin afectar los objetivos organizacionales.

El efecto amplificador encontrado sugiere que la identificación con grupos de trabajo que valoran positivamente el consumo de alcohol sería un factor que hace al trabajador más vulnerable al impacto negativo de las demandas laborales, promoviendo un mayor consumo de alcohol. Estos hallazgos están en línea con el concepto de capital social negativo, donde la sola pertenencia a ciertos grupos conlleva peores indicadores de salud 54, lo que según la TIS se debe a la internalización voluntaria de normas perjudiciales que conducen al individuo a comportamientos negativos de salud, por su búsqueda de pertenencia social 55.

Cabe señalar que la hipótesis de amplificación representa un punto de debate para la noción de recursos del enfoque DRL. Desde esta perspectiva, los recursos son concebidos como factores protectores, que conllevan sólo impactos positivos para la salud 22. Por ello, la confirmación de la hipótesis de amplificación con resultado negativo para la salud advierte, a nuestro entender por primera vez, de la existencia de recursos “condicionales”. Es decir, factores sociales que podrían reducir los efectos de las demandas laborales, bajo determinadas circunstancias, podrían adoptar un papel contraproducente para la salud.

También se encontró evidencia favorable a la tercera hipótesis, es decir, la baja identificación con el grupo de trabajo no intervino en la relación entre las demandas laborales y el consumo de alcohol de los participantes, independiente de las normas sociales de consumo de alcohol del grupo. Este hallazgo es coherente con lo propuesto por la TIS, en relación a que sólo aquellos grupos psicológicamente relevantes para el individuo tendrán un impacto en su conducta 36,37,38. De este modo, grupos sin relevancia para el individuo no incidirán en su comportamiento de consumo.

Este estudio presenta contribuciones teóricas y prácticas importantes. Dentro de las primeras, se destaca la inclusión de variables psicosociales en la relación demandas laborales-consumo de alcohol. Esto recoge planteamientos iniciales de Frone et al. 25, en cuanto a que factores psicosociales podrían contribuir a explicar esta relación, motivando una visión más integral del consumo de alcohol en población trabajadora.

A su vez, este estudio advierte de la existencia de recursos laborales con una naturaleza condicionada, es decir, bajo ciertas circunstancias, algunos factores pueden tanto favorecer la salud como perjudicarla. Por lo tanto, se sugiere reconsiderar la propiedad exclusivamente beneficiosa de los recursos propuesta por el enfoque DRL y atender también a sus efectos perniciosos.

Por otra parte, en términos aplicados, este estudio aporta al desarrollo de un enfoque de intervención y prevención más integral del consumo de alcohol en el trabajo. El reconocer grupos de trabajo menos saludables podría ser una oportunidad para intervenir y modificar las normas del grupo, conservando o fortaleciendo los procesos de identificación social de los trabajadores, lo que beneficiaría a la organización y a sus miembros. En esta línea se encuentran algunos estudios experimentales que por medio de intervenciones basadas en las normas de consumo, disminuyeron con éxito conductas de consumo de alcohol en adolescentes y adultos 68,69.

En cuanto a las limitaciones del estudio, cabe recordar que el diseño transversal utilizado imposibilita plantear inferencias causales entre las variables estudiadas, por lo que se sugiere considerar en el futuro diseños longitudinales o experimentales, que puedan avanzar hacia una comprensión causal del fenómeno. En segundo lugar, debido a que la muestra presentó mayoritariamente bajos niveles de consumo de alcohol, se sugiere replicar este estudio en poblaciones con mayor prevalencia del consumo de alcohol, así como seguir los planteamientos de Reis et al. 70 respecto a estratificar los resultados por grupos de consumo de alcohol. A pesar de las limitaciones planteadas, los efectos de interacción testeados fueron significativos por lo que somos optimistas respecto a futuros hallazgos.

Por otro lado, para disminuir los posibles sesgos que presentan las medidas de autoreporte del consumo de alcohol, se recomienda introducir el uso de indicadores psicofisiológicos como medidas complementarias. Se sugiere también explorar y comparar diversas formas de identificación social al interior de la organización, como por ejemplo grupos profesionales o de igual ocupación, con el objetivo de diferenciar entre colectivos con mayor o menor potencial para influir en el comportamiento de consumo de los individuos.

Finalmente, se puede concluir que la identidad social constituye una perspectiva fértil para el estudio de indicadores de salud en trabajadores expuestos a condiciones laborales adversas, representando una comprensión integral de los efectos del trabajo en la salud, que puede ser provechosa para futuras investigaciones e intervenciones organizacionales.

Agradecimientos

Marjory Güilgüiruca agradece a la beca CONICYT nº 21120642 (Comisión Nacional de (Comisión Nacional de Investigación Científica y Tecnológica) para estudios de Doctorados Nacionales.

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